lunes, 4 de octubre de 2010


LAS ALERGIAS

Alérgico ... a quién? Negación del propio poder

Síntomas

La alergia es una reacción exagerada a una sustancia que reconocemos como nociva. El sistema inmunizador del cuerpo produce anticuerpos para combatir los antígenos (sustancia extraña), con lo que proporciona una defensa contra invasores.

En los alérgicos, esta defensa, se desorbita. La alergia es expresión de una actitud defensiva y agresiva que ha sido reprimida y obligada a pasar al cuerpo. El alérgico tiene problemas de agresividad que, en la mayoría de casos, no reconoce y, por lo tanto, no puede asumir, no es conscientemente reconocido por el individuo.

En el alérgico, la agresividad es trasladada de la conciencia al cuerpo y es sabido que la agresividad casi siempre va ligada al miedo. Sólo se combate lo que se teme. Si examinamos atentamente los causantes de alergia elegidos, descubriremos enseguida cuáles son los temas que le atemorizan.

En primer lugar, está el pelo de los animales domésticos, especialmente el de los gatos. Al pelo del gato (y a cualquier pelo) suelen asociarse las caricias y los arrumacos: es fino, sedoso, blando, es un símbolo del amor y tiene una connotación sexual.

El polen de las flores. El polen es símbolo de fertilidad y procreación, las pieles de los animales y el polen actuando como alergenos indican que los temas de «amor», «sexualidad», «libido» y «fertilidad» suscitan ansiedad y, por lo tanto, son activamente rechazados, es decir, no son admitidos.

Alergia al polvo doméstico. El alérgico trata de evitar con el mismo empeño los alérgenos y las situaciones asociadas con ellos, en lo cual le ayudan de buen grado una medicina comprensiva y el entorno. Nadie se resiste al despotismo del enfermo: los animales domésticos son eliminados, no se puede fumar en su presencia, etc. En esta tiranía sobre el entorno, el alérgico encuentra un campo de actividad que le permite desahogar insensiblemente sus agresiones reprimidas.

El alérgico sólo hallará la curación cuando aprenda a afrontar conscientemente todo aquello que evita y rechaza, y asimilarlo en su conciencia, no se le hace ningún favor ayudándole en su estrategia defensiva: él tiene que reconciliarse con sus enemigos, aprender a quererlos. Que los alergenos ejercen exclusivamente un efecto simbólico y nunca un efecto material o químico, para manifestarse, necesita el concurso de la mente. La reacción alérgica es absolutamente independiente de la materia de los alergenos.


ALERGIA = AGRESIVIDAD HECHA MATERIA


No hay comentarios:

Publicar un comentario